También Literatura: ESPLENDOR EN LA ARENA.-La historia de un torneo de tenis único en el mundo

«Han pasado muchos años, que son nada y a la vez mucho. Que son todo. Eso significa vida. Y la vida es memoria. Y la memoria es mucho más larga que la vida…

Estas son palabras del poeta gozoniego Aurelio González Ovies, que creo vienen muy a cuento de este libro recientemente publicado y que fue escrito por el periodista Mario Braña.

Porque habla de la vida, como estos 50 años de vida del Torneo de Tenis Playa de Luanco.

Y la vida es memoria. Por eso se recoge en este libro la memoria del Torneo.

Y como dice Aurelio: la memoria es mucho más larga que la vida.

“Esplendor en la arena” es un libro que significa y perpetuará la memoria del Torneo.

Lo cual es una satisfacción no solo para el Club de Tenis Luanco, sino para esta villa marinera asturiana y -por qué no- todo el mundo del tenis.

El libro, que recoge la historia del torneo de tenis Playa de Luanco, único en el mundo sobre la arena de la playa, perpetuará la memoria del mismo.

El libro está escrito por Mario Braña, con las valiosísimas aportaciones de José Manuel Fernández y José Fernández Diego. Mario Braña es uno de los mejores conocedores no sólo de la historia del Torneo Tenis Playa Luanco, sino de la filosofía y valores que han movido siempre a las personas involucradas en su organización en diferentes épocas.

Procede elogiar este trabajo y agradecer el mismo a su autor:

– en primer lugar por la valía y calidad del mismo, escrito sin giros retóricos sino -como buen periodista- recogiendo con veracidad y sin tapujos todos los entresijos del Torneo. Los lectores irán buscando ávidamente, a través de las páginas, todas las anécdotas, jugadores, cómo fue evolucionando el torneo, las críticas y alabanzas, los momentos de crisis y de éxito.

-Y en segundo lugar, por haber elaborado y escrito esta obra de forma altruista.

Asimismo, agradecer al Alcalde de Gozón, Jorge Suárez, su apoyo y colaboración mediante la adquisición de cien ejemplares por parte del Ayuntamiento.

Como tuve el honor de prologar esta obra, transcribo a continuación el siguiente texto, que sirve de introducción a su lectura. Al final de este artículo puede encontrarse toda la información textual, gráfica y audiovisual sobre la presentación del libro, sus puntos de venta y las palabras del autor.

Prólogo

 No podía imaginar a comienzos de los años 70 del siglo XX que cincuenta años después José Manuel Fernández, el “alma mater” del Torneo, me pidiese primero “levantar acta” de las reuniones del Comité Organizador formando parte de éste y más tarde prologar este interesante libro sobre la historia del Torneo.

Y sobre todo no podía imaginar que aquel torneo surgido en 1971, organizado por una pandilla de amigos, que empezó marcando las líneas de la pista con unos surcos en la arena, colocando “dos ripies y un cordel” y una red regalada por un marinero, un trofeo diseñado por uno de los impulsores, Francisco Artime, “un megáfono cedido por el párroco del pueblo” a través del que otro de los amigos como juez de silla cantaba los puntos y los anotaba en una libreta subido a una escalera de tijera, un “marcador de madera” para mostrar a unas pocas decenas de espectadores y unos “carteles colocados estratégicamente en comercios del pueblo” para animar a la inscripción de todos los interesados, pasara a convertirse en un torneo con gradas instaladas sobre la arena de la playa, con capacidad actual para más de dos mil espectadores y la instalación de una pantalla electrónica, en cuya pista han competido tres tenistas que han ostentado el número 1 mundial y varias docenas ocupando los primeros puestos ATP, promovido y organizado actualmente -en colaboración con diversas instituciones públicas y entidades privadas- por un club deportivo local, con un presupuesto del torneo cercano a los 300.000 euros en la edición de 2024, con gran repercusión en redes sociales y medios de comunicación incluida la retransmisión televisiva de los partidos y siendo ya conocido a nivel mundial como un torneo singular y único en el mundo al disputarse en horas de bajamar sobre la arena de una playa. Y es que, como podrá leerse en este libro que escribe el periodista Mario Braña, se trata de un torneo “especial, único, original, espectacular, surrealista, inimaginable”. Además, la celebración de este Torneo está declarada Fiesta de Interés Turístico por el Principado de Asturias, al suponer un factor de atracción de visitantes y contribuir a reforzar el atractivo de la imagen turística de Asturias; y por supuesto de Luanco.

En este torneo -cuya celebración está declarada Fiesta de Interés Turístico por el Principado de Asturias- han competido tres tenistas que han ostentado el número 1 mundial y varias docenas ocupando los primeros puestos ATP

Los tenistas

Según el lector se va adentrando en sus páginas querrá conocer quiénes fueron los participantes en estos primeros cincuenta años de historia. En tan dilatado periodo de tiempo concurre más de una generación (como en el caso de los locales Juan Bautista Avendaño y su hijo Miguel) y por ello tanto los amantes del tenis como el público en general irán conociendo a través de las siguientes páginas quiénes fueron los participantes en cada una de las ediciones celebradas y desearán averiguar qué tenistas participarían en las siguientes.

A título de ejemplo, como podrá verse a lo largo del libro, participaron en el Torneo un largo elenco de jugadores que ocupaban o habían ocupado los primeros puestos de la ATP:

Así, Jaime Fillol y Younes El Aynaoui (puesto nº 14), Dominic Hrbaty y Feliciano López (puesto nº 12), Carlos Costa, Félix Mantilla, Juan Mónaco y Pablo Carreño (nº 10), Nicolás Almagro (nº 9), Diego Schwartzman y Guillermo Cañas (nº 8), Alberto Berasategui, y Fernando Verdasco (nº 7), Albert Costa (nº 6), Jan Kodes, Jiri Novak, Cedric Pioline, Gastón Gaudio y Tommy Robredo (nº 5), Sergi Bruguera y David Ferrer (nº 3) y Manuel Orantes y Álex Corretja (que ocuparon el nº 2 del ranking).

No solo eso: también pasaron por la playa de La Ribera números 1 del mundo, como Manuel Santana, Carlos Moyá y Juan Carlos Ferrero.

Efectivamente, en 1981, “cuando el héroe español de la raqueta, Santana, daba sus últimos coletazos aceptó la invitación para participar en el pintoresco torneo que se jugaba en este pueblín asturiano”.

Más tarde, en la final de 2008 se enfrentaron dos exnúmeros uno del mundo, Juan Carlos Ferrero y Carlos Moyá, que habían sido decisivos en la consecución de la Copa Davis en 2000 y 2004, respectivamente.

No puede dejar de mencionarse, como se verá en el Capítulo I, la participación a partir de 1973 de un guaje luanquín llamado Juan Bautista Avendaño Iglesias (a la postre integrante del equipo de capitanes que consiguió la Copa Davis para España en 2000 y 2004), que el 13 de agosto de 1974 salió a hombros de La Ribera y que resultaría ganador hasta en nueve ediciones del Torneo de Tenis Playa de Luanco

En 1978 arribaron a La Ribera los primeros tenistas extranjeros, el colombiano Eduardo Marulanda y el argentino Roberto Scarponi. A los que se fueron sumando en las siguientes ediciones jugadores más o menos conocidos, hasta alcanzar el techo en la primera etapa (así se relata en el capítulo I) con el chileno Jaime Fillol (1982) y el checo Jan Kodes (1983)

Cuenta también en este libro Mario Braña que no solo arribó sino que fondeó en la playa de La Ribera la “armada española”, no la Infantería de Marina sino aquél nutrido grupo de componentes de la edad de oro del tenis español que durante varios años quisieron dar más lustre al esplendor en la arena de La Ribera

La historia de este Torneo único en el mundo incluye también el relato sobre las frustradas participaciones de Rafael Nadal y de Carlos Alcaraz. Efectivamente, se narra con detalle en el Capítulo II el proyecto de participación de Nadal en 2004 solo abortado por una lesión del tenista. Y en el Capítulo III la presencia ya negociada de Alcaraz para el año 2020 y que no pudo materializarse por el parón ocasionado por la pandemia del COVID.

Las anécdotas

Son numerosas las anécdotas que se narran a lo largo de este libro. Y tan interesantes y amenas que el lector buscará con avidez encontrar cada una de ellas. Me permito citar aquí algunas, que serán desveladas por el lector al avanzar en sus páginas: cuando en 1972 el ocle de arribazón (las algas que depositaba la marea en la arena) invadió la zona donde debía instalarse la pista; la petición de la madre de Juan Avendaño para la participación de éste cuando solo tenía 12 años o la solicitud de Manuel Santana en 1981 para ducharse y cambiarse en el hotel de Luanco; también en 1999 (Capítulo II) la de Carlos Moyá para alojarse en un piso en pleno centro del pueblo; o la reacción de Alex Corretja ante la decisión de la organización de sortear la raqueta del campeón en 1998… o ¿qué ocurrió con los jugadores y el público cuando inmediatamente antes de comenzar la final de 2006 se desató un chaparrón? y ¿cómo salió a la pista de La Ribera Guillermo Cañas a disputar su primer partido tras haber aterrizado en el aeropuerto de Asturias pocas horas antes de su primer partido y comprobó que se había perdido su equipaje, salvo las raquetas?

Personas e instituciones

A lo largo de los capítulos y páginas de este libro Mario Braña habla de personas y de instituciones que fueron relevantes para la existencia del Torneo.

Especialmente de un paisano de Luanco y buen conocedor del alma luanquina, José Manuel Fernández “el Aldeano”, en cuanto durante estos cincuenta años ha sido el auténtico motor del Torneo, tanto cuando las cosas iban bien como cuando el Torneo llegó a “morir de éxito”, en los periodos de parón o interrupción, o cuando era necesaria su recuperación e innovación (así por ejemplo en 2017 empezaba a estar claro que, como en 1995, solo había una persona capaz de resucitar el Tenis Playa: José Manuel Fernández y en 2021, aunque el coronavirus “seguía ganando el partido” José Manuel no estaba dispuesto a rendirse), siempre “preservando la calidad del espectáculo y el carácter popular, con precios asequibles de las entradas y los abonos”. Puedo dar fe, como cualquiera que conozca bien a José Manuel, que estaba “todo el año pendiente de las mareas, de las fechas de los torneos oficiales, de la seriedad de los tenistas y sus agentes, de las empresas que instalaban las tribunas, de los organismos oficiales, de las compañías privadas…”. Debo añadir que su semblante incluso le cambiaba sobre todo en los días previos al Torneo y durante éste, denotaba estar totalmente involucrado y responsabilizado, lo que mostraba su gran profesionalidad.

El nombre de otro luanquín, Juan Avendaño (el ganador de hasta nueve ediciones del Torneo), es referido en el libro no solo por haberse integrado en la propia denominación de aquél (“Trofeo Juan Avendaño”) sino por su apoyo, todavía latente, al torneo y a su Comité Organizador.

También se refiere el libro especialmente a Manolo Galé que durante tantos años presidió el Real Club de Tenis de Avilés. La influencia de Galé (su presencia al más alto nivel del tenis y su insuperable capacidad para las relaciones sociales le permitía codearse con los mejores jugadores del mundo) no pasa desapercibida. Galé gastó mucho tiempo y dinero para ponerse en contacto con jugadores y representantes para que engrandecieran el torneo. Siempre ayudó a elaborar un cartel de participantes atractivo. En 2011 los miembros del Comité Organizador le manifestaron públicamente su gratitud por su aportación al Tenis Playa, al tenis asturiano y al tenis español y por representar la excelencia de la dedicación desinteresada al deporte”.

Tras su fallecimiento en 2019, además de suponer la chispa que acabó de encender el deseo de recuperar el Torneo a partir de 2022 éste lleva el añadido de “Memorial Manolo Galé”

Otras muchas personas que contribuyeron con su apoyo y colaboración a la existencia de este Torneo se citan a lo largo del libro, a cuya lectura me remito pues resultaría imposible su relación en este prólogo

Además de la colaboración y patrocinio de entidades privadas, se destaca la importancia del apoyo de instituciones públicas como el Ayuntamiento de Gozón y el Principado de Asturias. Desde 1979 hasta 8 Alcaldes, un delegado provincial de Educación Física y Deportes y 15 Consejeros de Cultura y consiguientes Directores Generales de Deportes y de Turismo ejercieron sus cargos durante las etapas del Torneo que se narran en este Libro.

También de la Real Federación Española de Tenis y del Real Club de Tenis de Avilés.

La intrahistoria

Para entender mejor el contexto en el que se desarrolla la evolución del torneo, también cuenta Mario Braña en este Libro, sin tapujos, la intrahistoria del mismo, incluso los periodos de parón del mismo. Y es que el Torneo en estos primeros cincuenta años de historia tuvo varias etapas, unas de actividad y otras de parón, recibió algunas críticas y muchos elogios… ¿Cuáles fueron las causas de esos parones y de las reanudaciones? ¿qué sociedades o clubes deportivos de Gozón participaron inicialmente en el Comité Organizador? ¿es cierto que hubo intento de llevar el Torneo a Candás? ¿cuáles fueron las causas y en qué momentos hubo desavenencias entre el Comité y el Ayuntamiento? ¿qué repercusión tiene actualmente para los luanquinos y forasteros, para el turismo y la hostelería y para el mundo del tenis en general? ¿cuáles son las últimas innovaciones?

Todas estas interrogantes irán desvelándose por los lectores en una fácil y amena lectura del libro.

Las imágenes

Las abundantes y altamente interesantes imágenes que aparecen ilustran a la perfección la historia contada en este libro

Los CAPÍTULOS del libro

–El Capítulo I abarca la historia del Torneo desde 1991 hasta 1994, incluido el primer parón durante los últimos nueve años de este período.

Resulta especialmente interesante conocer con todo detalle -como se hace en este Libro- los orígenes de este Torneo, cómo fue calando en el pueblo, la aparición del “fenómeno Avendaño”, la internacionalización de La Ribera o el sueño de la llegada de Santana (Manolín, para el público que lo aclamaba)

–El Capítulo II, que abarca el período desde 1995 hasta 2013, relata en primer lugar las vicisitudes durante el primer parón, enseguida se encontrará el lector con un salto de calidad del Torneo debido al paso por la playa de La Ribera de los tenistas que conformaron la edad de oro del tenis español; igualmente se narra cómo tenistas extranjeros dejaron huella en Luanco para bien o para mal. Finalmente, se cuenta por un lado cómo el Torneo recibía cada vez mayor Impulso externo y por otra parte recibió un “frenazo en casa”

–La historia del Torneo desde 2013 hasta 2021 se relata en el Capítulo III, en el que además de exponerse las dificultades y tensas relaciones entre el Comité y la Autoridad municipal desde el año 2013 hasta 2015, se cuentan los movimientos para la recuperación del Torneo, frustrados por la aparición del coronavirus.

–En el Capítulo IV (período de 2022 a 2025) se relata cómo las terceras partes también son buenas. Comienza con la referencia a los emotivos actos de homenaje a Manolo Galé en 2022, cómo había ganas del Tenis Playa (“esa ansiedad, esas ganas de vivir la magia de La Ribera, se notó desde el primer partido de la primera jornada”), la vuelta de grandes tenistas como el asturiano Pablo Carreño (después de su éxito en los JJ.OO. de Tokio) y el toledano Feliciano López (actual director de torneo de la Copa Davis) o la aparición de jóvenes promesas como Edas Butvilas o Miguel Avendaño, que disputarían la final del año 2023; y la inédita final argentina en el año 2024. Y se cuenta finalmente la aparición de sangre nueva, el ambiente de animación en la grada espoleado por el locutor Ángel Fernández, la recientemente creada mascota “Fatín” o las actividades e iniciativas paralelas como la del “Tenis Parque” (en la que los niños comparten con los jugadores del torneo unas clases en el Parque Zapardel) o la de la limpieza de costas en La Ribera también por parte de los niños.

En 2025 se celebró la 38ª edición del Torneo [https://tenisplaya.com/cuadro-y-resultados/ ]. Pero eso ya formará parte de otra historia, que -ojalá- se recoja en un libro que cuente la historia de los siguientes 50 años de este singular Torneo.

El autor

Esta historia de los primeros 50 años del Torneo está escrita por Mario Ramón Díaz Braña (Luanco, 20-4-61).

 Licenciado en Periodismo por la Facultad Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid (1979-84). Corresponsal en Gozón y colaborador de La Voz de Asturias (1980-83) y redactor desde 1984 a 1990. Desde septiembre de 1990 a julio de 2022 fué redactor de Deportes de La Nueva España. Así mismo, corresponsal de Deportes de El País y del Correo Español-El Pueblo Vasco.

Es también autor del libro, «Mi Everest», sobre la ascensión de la alpinista Rosa Fernández al techo del mundo, publicado en 2005.

[José López Viña.-Secretario del Club de Tenis Luanco]

“Aunque nada pueda hacer volver la hora del esplendor en la yerba, de la gloria en las flores, no debemos afligirnos porque la belleza subsiste siempre en el recuerdo” (del poema «Oda a la inmortalidad», de William Wordsworth)

TODA LA INFORMACIÓN SOBRE LA PRESENTACIÓN Y DIFUSIÓN DEL LIBRO, aquí:

https://tenisplaya.com/se-presento-esplendor-en-la-arena-libro-de-la-historia-del-tenis-playa-luanco/

https://www.lawebdeltenis.net/esplendor-en-la-arena-historia-tenis-playa-luanco/

Publicado por José López Viña

Especialista en Administración local. Secretario General en Ayuntamientos de Asturias y Madrid. Autor y coautor de manuales, libros y artículos, especialmente sobre procedimiento administrativo. Ahora también bloguero. Asturiano nacido "a la vera del Cabo Peñes", en Luanco (Gozón), o sea junto a la mar. Escritor aficionado de literatura. Practicante aficionado de carreras de fondo. Abogo por una Administración transparente, sencilla, de fácil acceso para el ciudadano

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