Categorías
LITERATURA-RELATOS CORTOS

Relatos cortos

CIERRE PERIMETRAL

Estoy obsesionado y confuso con la pandemia. Pero más con las normas que rigen en cada momento y lugar. Desconozco si las normas son durante diez o quince días, dudo si el lugar es todo el territorio nacional, o la comunidad autónoma, o la provincia, o el municipio y dentro de éste los comercios, la hostelería (y si ésta comprende el interior o las terrazas) y los domicilios particulares (para estos también hay normas: reuniones, familiares, allegados, número de personas).

Además, están las mascarillas, que el otro día un familiar procedente de América Latina lo llama «cubreboca» y también acabo de leer en el BOE que además de poder llamarse también «cobertor facial comunitario» (¡qué susto, creí que ahora habría que cubrir toda la cara con una manta de abrigo como las que se usaban antes para la cama!), resulta que deben reunir un montón de requisitos, hasta la composición, la fecha de caducidad, otros (ahora en uso) se van a retirar en breve si no cumplen los requisitos.

Como viajo con frecuencia a Asturias y vuelvo a Madrid, y viceversa, desde unos días antes repaso minuciosamente las normas vigentes en cada Comunidad Autónoma (y las que hay para cada pueblo,  pues nunca se sabe cuándo necesitaré entrar en alguno), también reviso los salvoconductos que he de llevar para desplazarme.

Cuando en casa recibo visitas, recuento las personas que nos juntamos, me obsesiono pensando si habrán estado en contacto con algún positivo, si habrán subido por la escalera o habrán pulsado el botón del ascensor, si la mascarilla, o cubreboca, o cobertor facial comunitario que llevan, estará homologado o habrá caducado; si tendrán salvoconducto y si cumplirán la hora del toque de queda.

Estoy obsesionado. Ya he preparado los carteles  para colocar en los distintos lugares de la casa: “obligatorio el uso de mascarilla”, “guarde la distancia de seguridad”, … dudo dónde poner «cierre perimetral»